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IES Pino Montano

IES Pino Montano

Periódico digital del instituto Pino Montano (Sevilla).

Historia

HISTORIA DE LOS PRESIDENTES DEL GOBIERNO DE ESPAÑA

 

A principios del siglo XIX no había presidente del gobierno en España, ya que ni siquiera había gobierno. Lo que había eran ministros que se reunían individualmente con el rey, pero sin hacer reuniones conjuntas para coordinarse. Esto cambió en 1832 cuando la regente María Cristina de Borbón nombró el primer presidente del gobierno, Francisco Cea Bermúdez. Desde entonces hemos tenido 87 presidentes, con una duración media de dos años en el cargo. La mayoría fueron presidentes solo una vez, pero hubo 11 que lo fueron dos veces, 7 en tres ocasiones y 6 más de tres veces.

El jefe del gobierno recibió el nombre de “presidente del consejo de ministros” hasta 1939, cuando Franco asumió sus poderes y suprimió dicha denominación. En 1973 se restableció el puesto, esta vez con el nombre actual de “presidente del gobierno”. Por otra parte, la sede de la presidencia estuvo primero en el edificio de la inspección de milicias (hasta 1870), en la esquina de la calle Alcalá con Recoletos, luego en la casa de los Heros (1871-1914), en la calle de Alcalá nº 34, y después en el Palacio de Villamejor (1914-1977), en el paseo de la Castellana nº 3. En 1977 se trasladó a su sede actual, el Palacio de la Moncloa, construido en los años 50 y que hasta entonces se usaba como residencia de jefes de estado extranjeros de visita en España.

También ha cambiado la forma de elegir al presidente del gobierno. De los 87 que hemos tenido, solo 10 han sido elegidos por el parlamento: los cuatro de la I República (1873-1874) y los seis de la democracia actual (1977-2017). Los otros 77 fueron nombrados por el rey, por la regente, por el presidente de la república, por una revuelta popular o por el ejército. Nunca en España el presidente del gobierno ha sido elegido directamente por el pueblo, en unas elecciones presidenciales.

Las regiones que más presidentes del gobierno han aportado han sido Andalucía (26), Madrid (11) y Galicia (6), mientras que las que menos han sido Navarra (1), La Rioja (1) y Aragón (1). Murcia es la única comunidad que no ha aportado un solo presidente. Hay que destacar que Cataluña, la segunda comunidad más poblada, es la quinta en presidentes del gobierno, con cuatro. En el otro extremo está la provincia de Cádiz, que ha aportado ella sola siete presidentes, más que toda Cataluña. Desde 1873 no hemos tenido ningún presidente catalán y desde 1837 ninguno aragonés. Por otra parte, seis presidentes nacieron fuera de España, la mayoría en América.

En todo este tiempo ha habido 14 presidentes militares. El primero fue Baldomero Fernández-Espartero (en 1840) y el último fue Luis Carrero Blanco (en 1973). Ha habido, además, 10 presidentes de la alta nobleza, sin contar a otros seis que fueron ennoblecidos posteriormente, una vez empezada su carrera política o militar. El primer presidente noble fue el conde de Toreno (1835) y el último el conde de Romanones (1918-1919).

Quien más tiempo ha dirigido el gobierno de España ha sido Francisco Franco (de 1939 a 1973 como jefe del gobierno), aunque no ostentó nunca el título de presidente. Quien ha gobernado más tiempo de forma democrática ha sido Felipe González, entre 1982 y 1996. Por otra parte, quienes han ostentado el cargo en más ocasiones han sido Ramón María Narváez (7 veces, entre 1844 y 1868) y Práxedes Mateo Sagasta (7 ocasiones, entre 1871 y 1902). El que menos ha durado ha sido el conde de Cleonard, que solo estuvo un día en el cargo, en 1848.

El presidente del gobierno más joven fue Luis González Bravo, que a los 32 años fue nombrado por Isabel II, en 1843. El más anciano fue el marqués de la Vega de Armijo, que a los 82 años fue designado por Alfonso XIII, en 1906. Cinco presidentes murieron asesinados, siendo el primero Juan Prim (en 1870) y el último Luis Carrero Blanco (1973). Los cuatro primeros por arma de fuego y el último por un explosivo. Lo extraño es que no murieran más, pues los jefes del gobierno no tuvieron escolta hasta la dictadura de Primo de Rivera, en 1923. Desde entonces solo murió asesinado un presidente, el mencionado Carrero Blanco.

En España nunca ha dirigido el gobierno una mujer. Ni tampoco un hijo de un presidente anterior, como sí que ha pasado dos veces en Estados Unidos. Ha habido tres presidentes del gobierno apellidados González, tres Martínez, dos García, dos López y dos Aznar, pero en ningún caso eran familiares.

                                                                                                          Antonio Caridad Salvador

Historia

Mesopotamia, una civilización injustamente oscurecida por Egipto.

 

Cuando se habla de las primeras civilizaciones se piensa en Egipto y en Mesopotamia, pero sobre todo en Egipto. Sobre el antiguo Egipto se han escrito muchas novelas históricas y se han rodado muchas películas, mientras que sobre Mesopotamia hay muy pocas. Además, el antiguo Egipto recibe mucha más atención que Mesopotamia en nuestro sistema educativo y las exposiciones sobre ella reciben muchos más visitantes. No hay más que ver las salas dedicadas a Egipto en el Museo Británico y compararlas con las dedicadas a Mesopotamia. Las primeras están siempre llenas de gente, mientras que las segundas están medio vacías. ¿Está justificada tanta diferencia entre el interés por una civilización y otra? Yo creo que no, por las siguientes razones.

Mesopotamia es una civilización más antigua, que duró tanto como la egipcia y que, además, ha aportado mucho más a nuestra cultura. Los mesopotámicos fundaron las primeras ciudades y fueron los primeros en construir acequias de riego y en hacer ciudades con calles rectas y grandes avenidas. En el campo de la arquitectura inventaron el arco y la cúpula, mientras que en el transporte nos aportaron la rueda. Además, fueron los mesopotámicos los que dividieron el día en 24 horas, la hora en 60 minutos y el minuto en 60 segundos. Fueron ellos los que inventaron la astronomía, ya que fueron los primeros en explicar los eclipses y crearon el primer calendario que dividía el año en 12 meses y la semana en 7 días. Fueron los primeros en establecer un día de descanso a la semana e inventaron la astrología, al crear los signos del zodíaco actuales.

Por otra parte, los mesopotámicos inventaron las matemáticas y son cientos las tablillas sobre esta materia que han llegado hasta nuestros días. Fueron los primeros en dividir la circunferencia en 360 grados y en crear tablas de multiplicar, ecuaciones y raíces cuadradas. En el campo de la artesanía fueron los primeros en fundir el bronce y en utilizar el torno de alfarero. También inventaron el jabón y los tintes para el cabello.

Pero lo más importante que nos han dejado los mesopotámicos ha sido la escritura. Hacia el 3500 a.C escribieron los primeros documentos escritos que se conservan y fueron ellos los primeros en escribir obras literarias. El Poema de Gilgamesh, escrito entre el 2500 y el 2000 a.C es, probablemente, la primera obra de la literatura universal. También fueron los primeros en elaborar leyes escritas (como el código de Hammurabi) y en llevar registros de contabilidad.

Frente a todo esto, ¿qué han aportado los egipcios? Pues bastante poco, la verdad. En matemáticas fueron los primeros en calcular áreas y volúmenes, en utilizar reglas de tres y el número de Pi. Además de eso, los egipcios dividieron el año en 365 días e inventaron el abanico, la peluca, las servilletas y los preservativos. Y ahí se acaba la contribución egipcia a nuestra cultura. Incluso los chinos nos han aportado más que los egipcios.

Resulta bastante sorprendente que, después de todo esto, se siga dando mucha más importancia a Egipto que a Mesopotamia. Espero que algún día los medios de comunicación, los novelistas, los directores de cine y el público en general decidan dar a Mesopotamia la atención que se merece.

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